Plagio académico en estudios de salud, dieta y bienestar: cómo referenciar una página web correctamente

Con cierta frecuencia, aparecen entre las noticias del día algunas vinculadas con el plagio. Figuran lacusaciones de plagio acerca de ideas en películas, canciones, videos musicales, productos y marcas, apropiaciones culturales, similitudes en imágenes comerciales y, por descontado, el plagio académico.

En este último caso, muchas autoridades académicas manifiestan preocupación por la inclinación de una parte de la población estudiantil hacia la práctica del copiado, para evitar esforzarse en sus carreras como su pensum lo requiere, y obtener puntajes, aprobaciones y títulos con menos esfuerzo.

Ejemplos generales de plagio moderno y sus consecuencias para el acusado

Entre algunos de los casos populares y relativamente recientes de plagio a nivel general, se podrían citar las acusaciones de Ariana Grande hacia la cadena Forever 21 (artista que también ha recibido acusaciones acerca de la originalidad de algunas de sus canciones), el señalamiento de apropiación cultural que recibió la marca Carolina Herrera en el 2019, y la acusación de plagio a la película ganadora del Óscar 2020, Parásito. Y, aunque estos ejemplos no se relacionan con el plagio académico, permiten vislumbrar que el copiado de las ideas de terceros para el beneficio propio es algo recurrente.

Casos en lo académico

En el caso del plagio a nivel académico, las recompensas no se vinculan tanto con la fama, el marketing, las ventas y el reconocimiento del público, pero también persiguen beneficios para el estudiante. Desde aprobar una tarea para una asignatura, hasta tomar atajos para culminar trabajos académicos tan trascendentes como una tesis de una manera más rápida y cómoda. En ocasiones, cuando no son detectadas estas trampas, también pueden proveer al estudiante de premios, reconocimientos, becas y ofertas laborales por la aparente calidad del trabajo plagiado. 

Sin embargo, y como han demostrado continuamente los medios de comunicación, el plagio puede ser desenmascarado en cualquier momento. Casos reconocidos internacionalmente, como la tesis de licenciatura del ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, no tuvieron consecuencias legales, aunque resintió notablemente la opinión pública de dicho político. Pero no son pocas las ocasiones en las que la exposición del fraude concluyen en dimisiones de cargos, pérdidas de empleo, expulsiones de instituciones académicas, retiro de premios y galardones, además, por supuesto, del carácter de escándalo que entraman dichas acusaciones.

Entre los afectados por el descubrimiento de este tipo de prácticas se pueden mencionar al investigador chileno Rodrigo Núñez Arancibia, quien perdió su doctorado y el apoyo económico como investigador que recibía del gobierno; Concepción Canoyra, quien dimitió de su cargo como directora general de Educación Concertada, Becas y Ayudas al Estudio de la Comunidad de Madrid; y Boris Berenzon Gorn  y Roberto Josué Bermúdez, profesionales que perdieron su trabajo en la UNAM (México) tras descubrirse sus respectivos casos de plagio.

En el caso de los servidores públicos, la exposición de estas prácticas tiene mayor repercusión y cobertura mediática porque, además del interés académico, también suele existir un fuerte componente político, puesto que afecta directamente la credibilidad del sujeto en cuestión.

Evitar el plagio accidental

El plagio accidental es perfectamente posible. No es poco común que algunos estudiantes cometan plagio sin saber que lo están haciendo. Esto puede deberse, especialmente, a una deficiente formación en materia de citación y referencias por parte de su instituto educativo. Por este motivo, para combatir el problema en cuestión, es importante que las instituciones asuman un papel más contundente en cuanto a la formación de sus estudiantes y egresados en materia de citación, comprensión lectora, resumen y análisis, así como acerca de las consecuencias del plagio para el individuo y el colectivo.

Por su parte, los estudiantes deben procurar aprender a citar debidamente las fuentes que consultan. Es su deber informarse acerca de las normas que su institución educativa prefiere para la presentación de trabajos académicos, así como instruirse en el buen uso de estos instructivos.

Para la construcción del apartado bibliográfico, existen generadores de citas automáticos en la web, que son una excelente herramienta para facilitar la esquematización de cada una de las referencias, de acuerdo con el tipo de fuente consultada y los requerimientos específicos del formato (bien sea APA, Vancouver, Chicago u otro). Dichas herramientas online permiten referenciar adecuadamente desde un libro o artículo de revista, hasta cómo referenciar una página web, con solo introducir la información básica de la fuente. Incluso, cuentan con el formato para citar fuentes menos tradicionales, como blogs, vídeos, imágenes, entrevistas, obras de arte y más.

¿Cómo se detecta el plagio actualmente?

En la actualidad, existen métodos modernos que permiten detectar similitudes y patrones en los escritos, con la finalidad de ayudar a los evaluadores a determinar si existe plagio. Se trata de un tipo de software que compara el texto introducido con documentos disponibles en Internet, así como otros documentos de su base de datos que hayan podido ingresarse por sus desarrolladores. En el Internet, de hecho, existen muchos software gratuitos para la detección de plagio.

Sin embargo, se debe recordar que estos softwares no son concluyentes en sí, pues detectarán similitudes en el texto, incluyendo citas textuales que estén debidamente referenciadas. Es por ello que sus resultados deben ser evaluados posteriormente.